El fin de semana del 29 y 30 de marzo, la flota de ministas de la Base Mini Barcelona tenía previsto iniciar sus entrenamientos en la Bahía de Roses. Sin embargo, las previsiones meteorológicas anunciaban una Tramuntana de elevada intensidad, lo que obligó a replantear las sesiones programadas.
Ante esta situación, se decidió trasladar los entrenamientos a la zona comprendida entre el Besòs y el Llobregat, donde la Tramuntana se presentaba de forma más moderada. Esta adaptación permitió a los navegantes aprovechar vientos que, en algunos momentos, superaron los 30 nudos de intensidad.
Este cambio de ubicación no sólo garantizó la seguridad de los participantes, sino que también ofreció una oportunidad para trabajar en condiciones de viento fuerte, mejorando así las habilidades y preparación de la flota para futuras competiciones.
La capacidad de adaptación demostrada por la Base Mini resalta la importancia de la flexibilidad en la planificación de entrenamientos, especialmente en un deporte tan acondicionado por la meteorología como la vela.